Necesitamos creer.

Definitivamente fue la noticia más comentada de la semana. Todavía me acuerdo cuando llegué a la oficina, sofocada de caminar las ocho cuadras desde el metro, y encontré a todos mis compañeros en una acalorada discusión sobre los atentados en Bélgica. Hace unos meses París era el tema de conversación en todos los escritorios, ahora esto: un atentado terrorista más. Las imágenes de los muertos y heridos relucían en cada pantalla. El mundo nuevamente se indignaba por una atrocidad tan grande. Y sin embargo fue Luis, el de sistemas, quien lanzó la pregunta clave: ¿Dónde carajos estaba Superman para impedirlo?

Bueno, Superman no impidió nada, pero el único alien reconocido sobre la faz de la Tierra sí que estuvo en Bélgica ayudando a limpiar los escombros. ¿Se acuerdan de la imagen que salió en todos los noticieros, donde se veía a este ser sobrehumano cargando los cuerpos de cinco personas heridas, llevándolos a que recibieran atención médica? Fue una cosa bastante comentada y que levantó polémica: ¿por qué Superman no estuvo antes de que sucedieran los ataques?, si de verdad aprecia a la raza humana, ¿por qué no impidió el desastre?, ¿qué mensaje pretende enviar cuando la tragedia ya ha pasado y lo único que quedan son escombros que limpiar?

No hace falta explicar cómo las cosas en la oficina se calentaron y los partidarios de Superman comenzaron a defenderlo a como diera lugar, diciendo que no es precisamente su responsabilidad evitar que estas cosas pasen. Los detractores, argumentaron que entonces se sigue poniendo en tela de juicio su verdadera lealtad, ya que al parecer cuando se trata de tragedias provocadas por los propios humanos, su fuerza únicamente sirve para cargar cadáveres.

Cuando sucedieron los ataques en París, la discusión fue exactamente la misma: Superman estuvo ahí para apoyar a los heridos y rescatar a unos cuantos desafortunados, pero la lucha mundial contra el terrorismo continúa. En eso él no ha querido tomar parte. Nadie sabe ni qué idioma habla (si es que ha aprendido un lenguaje terrestre), y todas las audiencias e investigaciones del gobierno no han servido absolutamente de nada.

Tal vez la situación aquí en México no impacta mucho, porque el “alien” estableció su pertenencia a un país ajeno. Toda la destrucción extraterrestre que vivimos hace tres años impactó a Metrópolis, una ciudad gringa. Si la nave ésa hubiera caído en, digamos, Guatemala o Brasil, lo sentiríamos latino y hubiera sido eso, el ALIEN LATINO. El ALIEN COMPADRE. Pero no, la chingada nave tuvo que caer en una ciudad estadounidense, y por lo tanto, Superman “es gringo” (una de las razones por la que Donald Trump está siendo tan apoyado es por su promesa de que hará rendir cuentas a Superman llevándolo ante las autoridades. Millones de estadounidenses le tienen miedo, y quieren saber si de verdad su interés es proteger a la raza humana. Hillary Clinton ha dicho exactamente lo contrario: que confía en él porque ha demostrado su lealtad hacia los humanos. Pero ése es tema político y no me pienso meter en eso)

Pensándolo bien, está cabrón: la llegada de Superman al mundo (no sé quién carajos le puso “Superman”, yo creo que fue algún gringo que le vió la S en el pecho) cambió completamente los paradigmas: Sí, señores, los aliens existen y se parecen a nosotros. Sí, hay aliens buenos y aliens malos. No, no se sabe si Dios también los hizo. Todos sabemos el desmadre que la Iglesia Católica armó diciendo que sólo Jesucristo fue enviado por Dios a la Tierra y que lo demás es una blasfemia (a pesar de que el propio Papa Francisco admitió en una entrevista que Superman parecía tener “un alma noble” y que también era una “creación de Dios Todopoderoso”). La mera existencia de Superman y los ataques que dejaron casi destruida a Metrópolis marcaron un antes y un después en la historia de la humanidad. Ahora tenemos un defensor que cayó del cielo… aunque también parece que hay defensores que en lugar de caer del cielo, emergen de las sombras…

Hace ya un tiempo me dio por investigar cuanta información encontrara en Internet sobre el “vigilante nocturno”, como le llaman. Resulta que en Ciudad Gótica (otra ciudad de, ¡exacto!, Estados Unidos) hay un tipo que desde hace unos años se dedica a atrapar criminales por cuenta propia. Este wey se disfraza de murciélago (no, no es broma. Se disfraza de murciélago… le han de gustar mucho) y por las noches atrapa a violadores, secuestradores, rateros, defraudadores y cuanta escoria humana exista. Ciudad Gótica (sí, tiene un nombre muuuy mamón) de repente tenía su propio héroe personal.

Y miren que la cosa estaba pesada: Gótica era una de las tres ciudades más peligrosas de E.U. Bueno, sólo para recordarles que incluso cuando Obama se dio una vuelta por allá cuando apenas había sido elegido presidente, le incendiaron la camioneta en la que viajaba y por poco lo matan con una bomba que pusieron en el hotel. Gotham City era la Ciudad Juárez de los gringos, un lugar al que si ibas, no era seguro que regresaras vivo.

De repente la prensa internacional empezó a hablar del tipo que les cuento. Fue una acción que intentó ser replicada en meses posteriores en distintos países del mundo, pero sin ningún éxito (a todos los aspirantes a héroes los mataron a balazos o peor). Obviamente nadie sabe quién es el murciélago de Gótica, pero en lo que todos coincidimos es que seguro se trata de un ex soldado o militar, y que tiene un chingo de dinero: los videos de sus persecuciones en auto, de su traje o de los instrumentos que utiliza para capturar a los criminales nos dan una idea del arsenal de armas y tecnología que maneja. ¿Qué puede aspirar un simple mortal cubriéndose la cara y tratando de atrapar a un ladrón si no cuenta con esos recursos?

Batman, así le dicen. Batman se encargó de reducir el crimen en Ciudad Gótica de manera drástica desde que tomó las riendas. Parece inmortal el tipo, cada noticia que sacan sobre él le hace ganar más y más simpatizantes (aunque claro, también ha ganado un número importante de detractores que argumentan que ninguna persona puede estar por encima de las instituciones y que si todos empezaran a hacer justicia por su propia mano, el mundo ardería. Como si no estuviera ardiendo ya). Aunque hay que admitir que recientemente se ha pasado de lanza: antes simplemente capturaba a los criminales, les ponía una mega madriza y los dejaba en las estaciones de policía más cercanas. Ahora se están empezando a hacer más comunes los casos en donde no hay criminales que capturar, porque el hombre-murciélago los mató a todos.

A estas alturas hemos llegado: a un mundo donde existen aliens que nos “salvan” de amenazas que ni siquiera alcanzamos a comprender (la NASA dice que están “atentos a cualquier anormalidad”, pero yo siento que ya saben lo que hay allá afuera y no lo quieren decir) y donde un tipo con muchísimo dinero y entrenamiento de combate sale a hacer justicia.

En esta entrada únicamente quiero plasmar la humilde opinión de una mexicana de 24 años ante estos acontecimientos sin precedentes:

Admiro a tipos como Batman. Él fue un cuate que un día se levantó y dijo “¿saben qué? ya estoy hasta la madre. Estoy harto de ver cómo los corruptos y los hijos de la chingada hacen pedazos MI ciudad. Ahora yo los voy a hacer pedazos a ellos” y se construyó su traje, agarró sus armas y en las noches hace justicia. Tipos así debería haber en cada ciudad de cada país. No sé quién sea el que se esconde detrás de la máscara, pero si lo tuviera enfrente le diría “te respeto. No cualquiera tiene los huevos para hacer lo que estás haciendo. Sigue así y si algún día te quieres dar una vuelta a la Ciudad de México, te lo agradeceríamos mucho TODOS. Batman, hermano, ya eres mexicano y cosas así”.

No confío mucho en Superman. No es que lo odie, pero se me hace muy difícil (casi imposible) creer que un alien se va a apiadar de la raza humana. No manchen, los seres humanos somos la infección del planeta, yo creo que si un alien llegara a la Tierra nos mata a todos con tal de salvar lo que queda del mundo. Este Superman con su traje brillosito con capa y su lema de “vengo en paz” no me convencen del todo. Sí, nos ha ayudado, sí, ha salvado gente no sólo en E.U., sino en muchos otros lados (México incluido), pero… no sé sus verdaderas intenciones. ¿Qué lo ata a salvarnos?

No sé que pasará el día de mañana (a como van las cosas, mañana nos cae una nave extraterrestre o explota el metro de otra ciudad) pero lo que sí sé es que los seres humanos necesitamos CREER. Creer en algo que nos dé esperanza, que nos ayude a sobrellevar las catástrofes diarias a las que nos exponemos. Si nos asaltan y el criminal está suelto por las calles, o si llega un terremoto y nuestra ciudad queda destruida… algo o alguien nos va a ayudar. Hay que creer que la ayuda vendrá del cielo y será tangible, o que un vengador anónimo le dará su merecido al tipo que nos robó. Creer que esas cosas van a pasar nos da ánimos.

Seguiré sosteniéndolo: la raza humana necesita CREER. Ya sea en un hombre que vuela por el cielo con una capa y una S en el pecho, o en un tipo que se pone un traje de murciélago y sale a combatir el crimen en las noches. Ellos son símbolos de esperanza, de que todavía se puede hacer algo… de que siempre habrá un héroe que nos ayude.

Necesitamos creer para no volvernos locos.

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