Reto musical

“Puedes saber mucho de una persona por la música que escucha”

No recuerdo quién dijo esa frase, pero es muy cierta. La música que escuchamos forma parte indiscutible de nuestra personalidad, es inclusive algo tan íntimo que no dejamos que todos conozcan nuestros gustos más culpables o aquellas canciones que significan demasiado para nosotros. Podemos expresarnos únicamente con canciones y aún así nos entenderíamos a la perfección.

La música es vida y es amor.

Este post no es una oda a la música en sí mismo, sino una oportunidad para que todos aquellos con ojos curiosos que pasen por aquí el día de hoy conozcan un poco más de Dany, todo expresado con canciones. ¿Qué mejor forma de conocer a alguien, no les parece?

Seguir leyendo “Reto musical”

Anuncios

Somos humanos.

¡Bem-vindo para os Jogos Olímpicos Rio 2016! 

Cuando era niña me encantaba ver los Juegos Olímpicos en la tele. Hasta yo (que la verdad el deporte no se me da NADA) agarraba mis moneditas de chocolate, les pegaba con cinta adhesiva un listón y me las colgaba al cuello pretendiendo que el mundo entero me aclamaba por haber ganado en alguna categoría (las medallas de plata eran más difíciles porque tenía que quitarle el envoltorio al chocolate y ponérselo otra vez pero al revés para que se viera plateada la “medalla”. ¿Tercer lugar?, no gracias. Mis ambiciones eran altas)

Los pasados Juegos Olímpicos de Londres 2012 fueron todo un acontecimiento para mi. Desde la ceremonia inicial que estuvo BUENÍSIMA, seguir los resultados, aquella emoción de escuchar los nombres de aquellos que se convirtieron en leyendas: Usain Bolt, el equipo de baloncesto estadounidense con LeBron y Bryant en sus filas, el sirenito Phelps y cómo no, nuestro flamante equipo de fútbol mexicano que ganaba la medalla de oro. Ah, aquellas viejas épocas.

A pesar de que ahora otras competencias internacionales han conquistado mi corazón (sí, te estoy viendo a ti, Mundial de Fútbol) los Juegos Olímpicos siguen siendo para mi un recordatorio de la increíble capacidad que tenemos los seres humanos para utilizar nuestro cuerpo y lograr cosas impresionantes.

Qué lástima que estos Juegos hayan demostrado también la increíble capacidad que tenemos los mexicanos para jodernos a nosotros mismos.

Seguir leyendo “Somos humanos.”

2015 DANY AWARDS

12434399_940649825990260_685359947_n

Así es, queridos lectores. Este méndigo año se nos está yendo y por qué no, subámonos juntos al Tren del Mame de las listas recopilatorias.

Es la primera vez que se entregan los Dany Awards, así que les agradezco su atención y su presencia en tan importante evento. Sin más preámbulos… ¡comencemos!

La colaboración más chingona (y breve) del año: InMomentum. Si tienen chance, visiten la página de estos shavos. Por esas noches de pizza, albures y buena plática, muchas gracias niños. Los amo a todos (bueno, no a todos, pero ustedes me entienden). Algún día volveré MUAJAJAJA

Captura de pantalla 2015-12-28 a las 7.45.26 p.m.

El mejor (y más inesperado) beso del año: Tú. Sí, ya sabes quién eres. No lees mi blog pero por si lo llegas a leer.

face-41697_640.png

El mejor viaje del año: Mi Buenos Aires querido… pude volver a ti junto con mi hermana, reencontrándome con personas muy queridas en mi vida. Argentina, tú y yo tenemos una historia de amor que nunca se terminará. Vos, allá lejos, y sho, aquí desconsolada extrañándote todos los días. Te amé, te amo y siempre te voy a amar.

11061702_829668887088355_7820025396475590163_n.jpg

El viaje más raro del año: Ahí tienen a la teacher Dany Ren en algún punto remoto de la carretera Silao-León. Andrea, gracias por recibirme, por el viento heladísimo, por la bronquitis que me dio después de conocerte, y por las nuevas adquisiciones.

 

zapatos-22529-MLM20231303480_012015-Y

La experiencia más sensual en un cine: Lamentablemente no fue con alguien, sino conmigo misma orgasméandome al ver High Rise, de Ben Wheatley. Ustedes me dirán por qué.

12431444_943772889011287_909226945_n.jpg

Los “amigos emergentes” del año: Las Abaquito-girls Yess y Bren y el Abaquito-boy Luisfer. Los ex Abaquitos Om, Tan, Chesito, Diego, Eric, Ane y Bósquez. No pongo sus bellas caras aquí por derechos de autor, pero saben que mi vida es mucho más linda con ustedes en ella. *Aplausos*

01

Los amigos incondicionales del 2015 (y por varios años consecutivos ya): Rosy, Oscar, Mike, Diana, Claudio, Lisandra, Bicho, Édgar, Juque, Rob, Monse, Carmen, Brenda, Edith, Rita, Gabo y todos los que me van a reclamar por no haberlos puesto: por el tiempo que hemos convivido (y con-bebido), por sus consejos, tiempo y dedicación… ¡premio para todos! Los amo.

12431601_940648432657066_2099063512_n

Las fotos más esperadas del año: empate entre las de mija Brenda Colín en Canadá (que casi nunca llegaban) y las de Messi sin calzones (que nunca llegaron)

ca

La MEJOR experiencia académica del año: Defender con éxito mi examen profesional.

12434736_940653715989871_1341948567_n

La PEOR experiencia académica del año: No saber que chingaos pasaba con el petróleo en mi examen profesional.

1932029_940655335989709_224205782_n

El mejor equipo del año: El Barcelona, obvio. Duh!

2015-06-06_JUVE_-_FCB_015.v1433625289

La mayor desilusión del año: Saludos, Arturo Sierra.

Logo_Conacyt

El récord por no decir nada por quinto año consecutivo: Saludos, Miguel Angel Martínez.

images

El perro más bello del año (por noveno año consecutivo): Kobu.

12443187_943778382344071_720077470_n (1)

Mención especial para Dany Ren por todo un año completo de soltería.

wVgGdnV

… y el Balón de Oro es para: Messi.

11012789_869529096435667_5462551090522001079_n

Con esto me despido del 2015. Muchas gracias por sintonizarnos, nos vemos dentro de un año (espero).

Buenas noches, y buena suerte.

Buscando…

No estoy dormida, no.
No estoy desaparecida.
No me he ido.
A veces me da la impresión de estar sentada esperando a que la inspiración llegue.
Y a veces llega, a veces un día te sorprende con motivos para escribir.
Pero la inspiración es canija, y no le gusta andar rogando. Quiere que la busques y que vayas por ella (porque se siente deseada, se sabe difícil y no le ruega a nadie).
Así que allá vamos los creadores, detrás de ella.
Buscándola, siempre buscándola.

Comportamiento en la necrópolis.

(Les agradezco la inspiración para esta entrada a Eugenio Derbez y a Francisco Javier Guzmán)

Hace unas cuantas semanas estaba en Facebook cuando me topé con un comentario que realizó uno de mis amigos en dicha red social referente a un video que el comediante mexicano Eugenio Derbez había publicado en su más reciente visita a París, específicamente al cementerio Père-Lachaise.  El mencionado video es un ejemplo de la falta de cultura y respeto del señor, destacando estas reacciones por parte de los que lo vieron:

Este compadre está en decadencia. Esto no llega a sátira, ni a burla, ni a nada.

Que irrespetuoso.

De pésimo gusto.

A pesar de que dicho video estuvo en circulación desde hace ya unos meses, la verdad es la primera vez que lo veía. Y leyendo las opiniones fue que mi postura frente a los cementerios como atractivos turísticos se vio seriamente cuestionada.

Juzguen ustedes mismos:

Imagínense que se encuentran con un video de un turista más visitando el cementerio donde se encuentran enterrados sus abuelos (o cualquier otro antepasado) y de repente se burla abiertamente de sus nombres o de que no sabe ni quiénes son, o se le ocurre sentarse en la tumba de su madre a descansar, o se toma fotos mientras sonríe justo al lado de la bonita estatua que adorna el mausoleo de su tío. ¿Incómodo, verdad?

Quisiera saber qué opinan sobre esto:

Captura de pantalla 2015-01-16 a las 2.18.51 p.m.

http://www.snapthepix.com/download/Sesiyn-Lina-Castellano-en-Recoleta/https:%7C%7Cfarm6*staticflickr*com%7C5016%7C5401861376_cf7f51d05f*jpg

¿Se acuerdan de esto?

10366030_681886815211782_7832999427195285166_n

¿Consideran buena idea esto?

Captura de pantalla 2015-01-16 a las 2.22.06 p.m.

http://moralesmachado.blogspot.mx/2010/02/sesion-fotografica-para-sol-peniche-en_04.html

¿Pecado? ¿Falta de respeto? O… ¿muy buena estrategia publicitaria para dichos sitios?

Siendo sinceros, no podemos esperar absoluta privacidad en la última morada de nuestros seres queridos si se nos ocurre enterrarlos en un cementerio “famoso”, abierto al público en general y como uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad en cuestión.

Entiendo que los cementerios son lugares destinados a preservar la memoria y el descanso eterno de los fallecidos. Al mismo tiempo son lugares dotados de una belleza francamente extraña, donde hay tumbas que representan verdaderas obras de arte y que son dignas de la admiración del ojo humano.

Pero la duda sigue en el aire… ¿será correcto tomar este tipo de atractivos turísticos TAN a la ligera? ¿Se valen este tipo de videos, rayar tumbas para dejar claro que “Fulanito estuvo aquí”, posar para tratar de parecer que somos parte del mausoleo?

¿O definitivamente no estamos respetando la solemnidad del lugar?

Cuando fui al Cementerio de la Recoleta en Buenos Aires, siempre sentí la extraña sensación de que estaba cometiendo algo “incorrecto” tomándole fotos a las tumbas. Hubo una voz en mi cabeza que me decía que eso era una falta de respeto. Peor aún, cuando vi a un grupito de adolescentes tomándose selfies o posando en las tumbas, llegué a sentir hasta repulsión por la gélida indiferencia ante el hecho de estar en un cementerio. Es un CEMENTERIO, señores. Hay gente muerta (en descomposición algunos, en huesos otros, y en polvo muchos más) justo detrás de esas puertas.

Visitar una tumba famosa no está prohibido, al contrario, entre los fans más asiduos se toma como muestra de admiración y veneración al occiso, de ir a verlo en donde finalmente “descansa” para presentarle nuestros respetos. Sí, se vale una foto (si no, ¿cómo demostramos que estuvimos ahí?) y listo. Pero de ahí a comentar abiertamente sobre personas que no tenemos la más mínima idea de quiénes son y burlarnos de las circunstancias de su muerte o de sus tumbas, alterar el lugar con cuanta porquería se nos ocurra y dañar las tumbas contiguas…eso ya no se vale.

pere_lachaise8

Pienso que debería de existir una restricción en lo que a cementerios se refiere. Creo que lo correcto sería considerarlos como un museo más, con códigos de comportamiento estrictos, sólo fotos en lugares permitidos y sin apuntar a ninguna tumba en particular, únicamente dejar flores en las tumbas (nada de escribir tu nombre ni mensajitos especiales para el difunto), con adecuada vigilancia, recorridos en silencio, sin correr, con el debido respeto. Que la experiencia de visitarlos sea tranquila y en absoluta contemplación, hasta espiritual, si se le quiere ver de ese modo. No son lugares turísticos cualquiera, son CEMENTERIOS, y no importa si creen en Dios o no, si creen en el alma, en el cielo o en infierno, eso no tiene nada que ver. Simple y sencillamente, los cementerios son lugares especiales para el reposo de los cuerpos de los difuntos y como tal se les debería de tratar.

Y si algún día me hago muy famosa y cuando muera quieren ir a visitar mi tumba al camposanto…  ahí nomás les encargo que NO se tomen selfies NI que se les ocurra hacer sesiones de fotos o rayarme mi piedra. ¡Faltaba más!

La Milonga

-Vamos a bailar a la milonga.
-Dale.

Así comenzó nuestra aventura en aquella fría noche de junio. Buenos Aires se vistió de luces al aparecer las primeras estrellas en el cielo.
Mi amiga y yo buscamos el lugar donde el baile se celebraría, emocionadas al participar de una tradición argentina tan clásica e inconfundible, emocionadas de poder mostrar aquellos pasos de tango cuidadosamente practicados durante nuestras clases y entre nosotras en el departamento.

Tacones puestos, hicimos el recorrido hasta el club social y entramos en aquel edificio antiguo. Grupos de hombres dominaban las mesas del lado izquierdo, al centro una pista de baile impecable y a la derecha estábamos las mujeres, mirándonos de reojo. Era mi primer milonga y las manos me sudaban. Maldita sea, no quería parecer novata.

Cuando la primer tanda comenzó, mi amiga casi de inmediato asintió con la cabeza a un hombre que no había apartado sus ojos de ella desde que habíamos llegado. Se levantó de la mesa y avanzó hacia la pista para encontrarse con él. Yo corrí con menos suerte: a pesar de estar atenta a cualquier mirada o cabeceo de parte de algún caballero, ese momento no llegó. Resonaron los tangos mientras yo seguía el ritmo moviendo los pies.

Al escucharse la cortina mi amiga regresó a la mesa acompañada de su bailarín improvisado y yo seguía ahí, con la mano apoyada en la barbilla: expresión derrotista reflejada en mi cara.

En la siguiente tanda todo cambió: un chico me miró fijamente y señaló la pista de baile con la cabeza. No lo había visto antes, seguramente llegó cuando me quejaba sobre mi mala fortuna. Asentí con la cabeza y caminé hacia la pista, sin poder ocultar la sonrisa de mis labios: él era divino. Alto, cabello castaño oscuro, ojos grandes y sonrisa amable.

Danzamos ágiles por la pista. Aquellas clases surtieron efecto y me sentía en una especie de sueño, dejándome llevar escuchando el bandoneón…pero… ¡ah, la fatalidad! Todavía no había terminado la ronda cuando de repente perdí el equilibrio y estuve a punto de caer: mi tacón, mi hermoso tacón rojo que llevaba en el pie derecho, se había roto.

¡La desgracia! ¡la humillación! Mi cara se tiñó del color de dichos tacones y rápidamente busqué la salida más cercana. Cojeando y tropezando mientras chocaba con el resto de los bailarines, me precipité al jardín que quedaba al fondo del salón.

Cuando llegué ahí me dejé caer al suelo, oculta detrás de uno de los árboles. Me quité los tacones y comencé a llorar. Sí, es ridículo, lo sé, pero no pude evitarlo.

Unos momentos después, alguien tocó mi hombro. Pensando que era mi amiga, le dije que nos fuéramos de inmediato sin apartar la vista del suelo, me daba mucha vergüenza que viera mis lágrimas. Sin embargo, la voz que respondió no era la de ella.

“¿Te querés ir? Pero si aún no terminamos de bailar”

Cuando alcé la mirada ahí estaba él. Me ayudó a ponerme en pie y pasamos dos, tres rondas en el jardín rompiendo todo protocolo al bailar sin zapatos (él también se los quitó sin darme ninguna explicación).

Pensé que se ofrecería a llevarme a casa. Mejor aún, que me daría un beso apasionado y me diría que necesitaba volver a verme. Nada de eso sucedió. Al concluir nuestro encuentro, se calzó los zapatos, me dio un beso en la mano y dijo que tenía que irse, adentrándose de nuevo en el salón.

Fui tras él pero lo perdí entre los bailarines. Con los zapatos en la mano, me dirigí a la mesa donde estaba sentada mi amiga. Tuve que ponerme uno y me apoyé en su hombro para poder salir del lugar y tomar el bondi de regreso.

Las calles porteñas brillaban con las luces de una noche que parecía no tener fin y mientras veía a través de la ventana las siluetas de los trasnochadores desvanecerse a nuestro paso, llegué a la conclusión de que hay personas que no están destinadas a quedarse en tu vida, sino simplemente a pasar. Que su camino se cruzó con el tuyo una sola vez, y luego se van. Y no por tu culpa, no por algún desafortunado error del destino… sino porque simplemente así tiene que ser.

Cuando bajé del autobús, volteé para recordar qué número de ruta era. Y entonces lo vi a través de la ventana, él estaba sentado en el asiento de atrás. No me había dado cuenta que íbamos en el mismo colectivo.

El bus arrancó, él simplemente me sonrió y se despidió agitando la mano.
Pasó frente a mi a gran velocidad, desapareciendo en la noche.

Como si hubiera querido reafirmar mi teoría, jamás lo volví a ver.

pies-en-posicion-de-tango

Un artista clásico en tiempos modernos

Justamente ayer mi papá compartió conmigo una nota que escribió Susana Moscatel en el periódico Milenio, titulada “Carta abierta a Paul McCartney”.

Dicha misiva expresaba en un par de párrafos la confusión de la autora por las recientes actividades en las que el ex Beatle ha estado involucrado:

¿Qué demonios haces con esas discretas apariciones especiales con egomaniacos como Kanye West? ¿O bombas sexuales como Rihanna? (…) Paul, no vale la pena. Ya ni Luis Miguel lo haría. Mejor sigue tu propio camino.

(nota completa en http://www.milenio.com/firmas/susana_moscatel/Carta-abierta-Paul-McCartney_18_455534467.html)

Después de leerla con detenimiento y hasta compartir puntos de vista con mi papá, decidí que plasmaría en este blog mi opinión al respecto ya que como fan acérrima de los Beatles y en especial de Macca, algo debo de decir.

Lo primero que hice fue abrir TuTubo para escuchar “FourFiveSeconds”, la rola de Paul, Kanye y Rihanna. Sinceramente, si no me hubieran dicho que Paul participó, ni me enteraba. Si Fulanito López hubiera tocado la guitarra, daba exactamente lo mismo. Pero la canción no está mal, de hecho me gustó.

Captura de pantalla 2015-01-31 a las 11.00.14 a.m.

Aquí lo grave del asunto es tener de “músico de fondo” a PAUL F****ING McCARTNEY (!!!!!!)

Lo considero imperdonable y sí, una total y absoluta falta de respeto.

No voy a hablar sobre Kanye West ni Rihanna, porque finalmente esos dos individuos me valen un cacahuate, pero Paulito no.

Hizo otra colaboración con Kanye en la canción “Only One” y me dio flojera, sinceramente. Después que la rola se lanzara en víspera de año nuevo, hubo trending topic de “Who is Paul McCartney?” y me supongo (o al menos eso quiero creer) que era ironía y/o broma (porque TODO ser humano sabe quién es Paul McCartney, es cultura general… ¿verdad?… ¡¿VERDAD!?)

Claro, el señor está en todo su derecho de hacer canciones con quien se le pegue la gana, y si en verdad ciertas personas se declaran sus fans, deben de apoyarlo y reconocer el valor en las cosas que hace. Aunque claro, no todo es color de rosa y estas colaboraciones o “modernizaciones” tienen sus cosas malas también.

Puntos a favor:

-Paul se mantiene vigente, y para bien o para mal, hablan de él. No se quedó relegado al dulce recuerdo y a la memoria de “su época dorada” (que, obviamente, eso también es un arma de dos filos)Captura de pantalla 2015-01-31 a las 11.18.11 a.m.

-Sigue haciendo lo que le apasiona, y yo no sé ustedes pero a mi me da gusto verlo disfrutar con sus nuevas ideas (finalmente nadie lo está obligando)

-Incorpora aportes de otros artistas que le dan un giro interesante a su música. Desde que le gustaron los sintetizadores para incorporarlos a sus rolas ha promovido remixes y mezclas muy interesantes.

Puntos en contra:Captura de pantalla 2015-01-31 a las 11.19.54 a.m.

-Lo relegan como un “músico más” de fondo, y el reflector recae en artistas de muchísimo menor prestigio y talento.

-No faltan los comentarios de “ya dio el viejazo, da lástima”

-Estas canciones parecen un esfuerzo forzoso de Macca por mantenerse vigente, casi “a la fuerza”

-Aceptémoslo, ya no canta como antes.

Creo que es totalmente bueno (tanto artísticamente como para su salud) que Paul se mantenga activo y haciendo nueva música. Es un hombre que lejos de guardar su Hofner en un baúl y sentarse en su mecedora viendo pasar el tiempo, se involucra en los asuntos contemporáneos, propone cosas nuevas (como hacer música para videojuegos), se codea con personalidades actuales (¿ya vieron su video con Jimmy Fallon?) y está intentando, explorando, moviéndose, activándose y siendo parte de la actualidad. Sigue desarrollando su creatividad y sus posibilidades de contribuir a un mundo muy diferente de aquel en el que era uno de los reyes indiscutibles (la década de los 60’s), pero que finalmente es el mundo en el que todos vivimos. Un mundo al cual Sir Paul McCartney todavía tiene cosas que aportar.

A todos los detractores, a todos los que piensan que ya “está ruco y quiere verse chavo”, pónganse en su lugar. Les recomiendo que vean el video de “Appreciate”. La primera vez que lo vi, me impactó mucho.

Paul aparece como una de las exhibiciones en “El Museo del Hombre”, en un futuro lejano. Es una reliquia más, un objeto, una memoria que la humanidad dejó tras de sí… un simple recuerdo de nuestros tiempos. Cuando el robot se fija en él (¿alegoría de las nuevas generaciones?)… bueno, vean el video y juzguen por ustedes mismos. En cierta manera su música revive en nosotros aquello que nos hace humanos.

¿No creen que Paul se siente así? ¿no creen que ese video pudo haber sido una declaración personal? Algo así como “sí, ya sé que estoy viejo y que mis discos ya no se venden tanto y que me faltan los compañeros con los que conquisté el mundo. Pero aún soy relevante, aún corre energía por mis venas. No quiero ser un recuerdo más. No me olviden”

Porque cuando eres un artista clásico en tiempos modernos, tus únicas alternativas son: o experimentas cosas nuevas y te arriesgas a incorporar nuevas habilidades que te permitan mantenerte vigente y ser más creativo; o te bajas del escenario, te sientas a contar tus millones y dejas que las generaciones posteriores te consideren una reliquia más dentro del universo musical.

Paul hizo lo primero. Y se aprecia, se aprecia mucho.

Captura de pantalla 2015-01-31 a las 10.54.19 a.m.